Larga lucha
de los granjeros hispanos
Buscan recibir compensación por discriminación en préstamos
LA OPINION
June 22, 2009
Larry Chavarría es hijo y nieto de una familia
de granjeros en San Joaquín Valley
y en 1995, severas tormentas
causaron inundaciones y destrucción en sus tierras.
Poco después Chavarría y familia, cuya granja
no había requerido nunca la ayuda gubernamental, pidieron un crédito y otra ayuda al Departamento de Agricultura federal (USDA), iniciando un vía crucis que terminó con el cierre de la granja en 1999.
"La forma en que nos trataron fue una verdadera
pesadilla", dijo Chavarría en una reciente entrevista. "Al
final tuvimos que vender, estábamos exhaustos, moralmente golpeados. Es dificil explicarlo".
Chavarría, quien de ser granjero toda
su vida ahora trabaja en el
Departamento estatal de Libertad Condicional, es parte de
una demanda de clase contra el Departamento
de Agricultura por discriminación contra granjeros hispanos.
La demanda no es para comprobar la discriminación, que ha sido reconocida por el Departamento de Agricultura, sino
para certificar las quejas individuales de los granjeros que
en vez de ser investigadas fueron, por años, engavetadas
sumariamente. Por años, las comisiones de granjeros que otorgaban
préstamos del USDA —administradas por otros granjeros— discriminaban contra granjeros minoritarios.
El Congreso, a mediados de
la década pasada, legisló que se permitiera estas quejas a los afectados entre 1981 y 1996. Cuatro
demandas fueron presentadas
en nombre de granjeros afroamericanos,
mujeres, indígenas americanos y latinos.
Stephen Hill, abogado que lleva
pro bono el caso García v. Vilsack indicó que un juez federal y la corte de apelaciones del Circuito de D.C. se negaron a certificar a los granjeros hispanos y a las mujeres, aunque permitieron que progresen los casos afroamericanos y nativos.
"Los casos son idénticos",
dijo Hill. "Estamos dispuestos a ir a la Corte Suprema si es necesario".
Los granjeros afroamericanos,
cuya demanda sí fue aceptada, han comenzado a recibir compensaciones y recientemente el
presidente Obama anunció que incluiría más fondos en el presupuesto 2010 para los granjeros
afroamericanos.
El año pasado, cuando
el Congreso aprobó una ley determinando
que el USDA debía resolver todo estos casos
los granjeros se sintieron esperanzados. Pero hasta ahora, no hay una decisión
en concreto.
El Departamento de Agricultura
está reuniéndose con granjeros latinos para escuchar
sus historias y el secretario Vilsack
ha dicho que tiene la intención de resolver los casos, pero el Departamento de Justicia sostiene que no se puede hacer nada porque la demanda no ha sido
certificada.
Hace un mes, el grupo
latino del congreso en pleno escribió una carta a los secretarios de Justicia y Agricultura para pedirles su rápida intervención.
"Les pedimos por favor que de inmediato comiencen negociaciones con los rancheros y granjeros hispanos para resolver este problema", señala una parte de la carta, firmada por 11 congresistas latinos.
Entretanto, muchos de los granjeros cuyos reclamos de discriminación datan de años, han seguido su vida, otros trabajos o incluso han fallecido sin lograr la compensación que esperaban.
"Personalmente conozco
a 17 que han fallecido", dijo
Hill.
Chavarría, cuyo abuelo fundó la granja en el Valle de San Joaquín, espera
ansiosamente un desenlace.
"En el campo lidiamos
con muchos problemas, el clima, la falta de mano de obra, las plagas", dijo el ex granjero. "Pero el maltrato y las dificultades a las
que fuimos sometidos por nuestro gobierno,
que en vez de ayudarnos nos
empujó a la quiebra, no tienen comparación".